domingo, 8 de febrero de 2015

XXIII Fiesta del Orujo. Carlos Herrera Orujero Mayor y Mariano Camacho Alquitara de Oro.





Miles de personas se concentraron en el sábado del Orujo, en la villa de Potes para asistir a los diferentes actos de la Fiesta del Orujo que se desarrollaron en una jornada que amaneció fría y que a lo largo de la misma tuvo momentos en los que la lluvia hizo acto de aparición, aunque finalmente respetó todos los actos de la mañana. 
A partir de las doce y media en el ayuntamiento de Potes tuvo lugar el primero de ellos, donde se llevó a cabo el recibimiento de las numerosas autoridades y al Orujero, Carlos Herrera.
Entre las autoridades, además del alcalde de Potes, Francisco Javier Gómez y miembros de la corporación que preside, estaban presentes, el Consejero de Industria y Comercio, Eduardo Arasti, el Director General de la Sociedad Regional de Cultura y Deporte Víctor González Huergo, el Delegado del Gobierno, Samuel Ruiz, Director Regional de Turismo, Santiago Recio, el Consejero de Obras, Francisco Rodríguez, el comandante de la Guardia Civil Lorenzo Bárez, Jefe del Destacamento Provincial de la Guardia Civil de Tráfico, y el comandante de Puesto de la Guardia civil de Potes, Juan Jiménez, entre otras personalidades. Así mismo estuvieron presentes algunos de los que en otras ediciones ostentaron el título de Orujero, dejándose ver durante la mañana el ex atleta, José Manuel Abascal. En el salón de plenos, con lleno de público incluido quedando fuera de la sala un buen número de asistentes, tomaron la palabra Javier Gómez, alcalde de Potes, Carlos Herrera y el consejero Arasti.



El alcalde comenzó dando las gracias a Herrera por "la aceptación del título de Orujero, cosa que no dudó ni un momento cuando se lo propuse. Sé que vas a ser un buen embajador no solo del orujo, sino de todo lo que esté relacionado con esta tierra lebaniega".
Por su parte Arastí aludió al "acierto del nombramiento de Orujero en la persona de Carlos Herrera, persona a la que escuchan muchos y coincido con el alcalde en que será un buen embajador de esta tierra. Un orujero que tiene fama de "morrofino", hecho este que contribuirá sin duda a que sepa apreciar todo lo cántabro y airear sus excelencias". Destacó Arasti que esta es "una fiesta de una tierra en la que abunda la honradez, el trabajo y la perseverancia, desgraciadamente perdida y que urge recuperar".













Finalmente, Herrera agradeció el nombramiento y dijo no ser "nuevo en esta comarca ya que he estado antes, pero caracterizado de peregrino o de turista. Tengo una relación muy especial con esta tierra a la que llegué por una especie de amor de juventud con una opositora a correos allá por los años ochenta. El primer flechazo de la comarca es inolvidable, notas como una flecha se te clava sobre todo cuando la comes, la bebes y la tratas. Hoy no se acaba todo esto ya que cuando marche, lo haré investido de una comarca especial".
Tras la firma del Orujero 2014 en el libro del ayuntamiento, la comitiva partió hasta la Torre del Infantado donde la Directora del CEL Pilar G. Bahamonde realizó una explicación de la Exposición permanente "Aquí comienza todo, El Cosmos de Beato de Liébana". Y el Orujero emuló la labor del mismísimo Beato escribiendo con una pluma de ave en el libro de visitantes del museo de la Torre. Herrera utilizó una pluma de Quebrantahuesos cedida a la institución por la Fundación Para la defensa y recuperación de esta ave en los Picos de Europa.



Así mismo las autoridades accedieron hasta la azotea de la Torre desde donde pudieron divisar una panorámica muy singular de la villa y de la comarca. Tras pasear por diferentes locales de la villa y asistir a la comida institucional, a las cinco y media tuvo lugar el desfile por la calle principal hasta la carpa de la Serna donde intervinieron de nuevo las autoridades y el Orujero en semejantes términos a los pronunciados por la mañana. Tras la imposición de la insignia que le cataloga como Orujero 2014, Herrera recibió una réplica de alquitara y la placa correspondiente.







Herrera dando un pase de capote con la capa de la Cofradía, hermoso gesto con los cofrades y con el Orujo.
Terminados los actos en el escenario, se procedió al encendido de la alquitara del Ayuntamiento por parte del Orujero ayudado por Paquito, Maestro Orujero y seguido la comitiva visitó los stands de las orujeras, tomando chupitos de las diversas variedades de orujo, a lo que siguieron diferentes actuaciones folclóricas en la misma carpa, la Cata comentada, y, finalizada esta, se elaboró y degustó el Licor del Peregrino a cargo de la Cofradía gastronómica el Zapico, para cerrar el día con la actuación de los grupos cántabros "Polizones" y "RockanRolla".



En los distintos pasacalles y actuaciones en la Serna y en la carpa han participado la Asociación Sociocultural L´’Escañetu, Banduca de Peñarrubia, La Flor del Pumar, Banda de Gaitas Peña Guediu, Trajes tradicionales de Torrelavega, Los Cuines del Bistruey, Hazallana, Amigos del Traje Regional de Cabezón de la Sal, Ronda La Esperanza de Requejo, Ronda Salines de Cabezón de la Sal, Piteras de Entrevalles, Dúo Guriezo, Grupo Pas, RokcanRolla, Polizones, Cofradía del Aguardiente de Orujo y del Vino Lebaniego, Cofradía el Zapico, Ayuntamiento de Portomanín y Nando Agüeros y sus músicos.
MARIANO CAMACHO RECIBE EMOCIONADO EL VEREDICTO DE GANADOR DE LA ALQUITARA DE ORO.

Eran poco más de las doce y media de la mañana cuando la Notaria de la Villa de Potes, María José Pérez Tormos, se acercaba al micrófono y lanzaba a los cuatro vientos al numeroso público que llenaba nuevamente el interior de la Carpa de la Serna, donde se desarrollaba el acto, el nombre de la orujera que en esta XXIII edición de la Fiesta del Orujo se alzaba con la apreciada Alquitara de Oro. Tal honor recayó en la Destilería de Orujo "Mariano Camacho", sita en la localidad de Valmeo.
Fue pronunciar el nombre del ganador, y un seco griterío de alegría emanó del interior de la caseta que durante estos días de fiesta ha colaborado con sus caldos a realzar nuevamente este evento. Paralelamente, en el escenario donde se dio la noticia se encontraba, con su atuendo de cofrade del Orujo y del Vino de Liébana y junto a sus compañeros de Cofradía, el "patriarca" de la marca: Mariano Camacho, el mayor "responsable" con su fallecido hermano Pepe Camacho de la marca ganadora ayer, quien nada más oir su nombre no pudo reprimir dar tienda suelta a su emoción y alegría, repartiendo abrazos con cuantos encontraba a su paso, y lanzando al viento dos palabras que repetía cada vez que estrechaba entre sus brazos al consejero Arasti, al alcalde Javier Gómez Gómez, a sus compañeros de Cofradía o a los componentes de los grupos folklóricos que sobre el estrado se encontraban. ¡Otra vez, Otra vez!, a la vez que sobre sus mejillas se dejaba deslizar alguna que otra lágrima.
"Ha sido mucho el trabajo y las penas pasadas desde que comenzamos con este negocio allá por los setenta. Han pasado muchos años y pocos saben lo que cuesta hacer bien las cosas, pero hay que hacerlas para recoger el fruto. Siempre lo he dicho y sigo haciéndolo: para obtener un buen producto se necesita mucho trabajo, mucha paciencia y sobre todo mucho cariño, pero todo se da por bien empleado cuando vez la recompensa a tanto esfuerzo".
Pasados los primeros momentos de emoción, Mariano quiso compartir el premio con "quien ahora tiene todo el mérito, mi sobrino Segundo y su esposa Camino, ellos son ahora quienes ponen esos ingredientes y aquí está el resultado", afirmó. En el estrado también estuvo presente el más pequeño de la "saga" Adrián Cuesta.
Todo empezó sobre las doce y media, desde las doce amenizaron el acto el folclore de L`Escañetu y la Banda de Gaitas Peña Gediu con la presencia del consejero Arasti, el alcalde de Potes Javier Gómez y el Director Regional de Turismo Santiago Recio. Arasti dijo que "el premio de la alquitara lo merecían todos los participantes ya que según los comentarios de los componentes de la cata, cada vez es más difícil discernir al ganador ante la calidad de los productos presentados, pero solo uno puede recibir el premio aunque todos lo merezcan, por todo ello os agradecemos la labor que realizáis". Gómez incidió en las palabras del consejero y agradeció especialmente a los orujeros su colaboración y trabajo, y destacó así mismo la labor realizada antes, durante y después de unas personas que nadie nombra pero que son imprescindibles para el buen desarrollo de la Fiesta: los empleados municipales. "Destacó así mismo lo que caracteriza al orujo de Liébana para alcanzar la calidad que en estos momentos posee, que no es otra coasa que el trabajo, la paciencia y el cariño de quienes lo producen".
Nada más dar a concer el veredicto, la caseta de Orujos Camacho fue visitada por un alubión de público del mucho que se concentraba en esos momentos en la carpa, con el fin de degustar el orujo que en esta edición del 2014 ha sido merecedor del premio. La alegría se reflejaba de manera especial en la familia que tomó el relevo de los hermanos Pepe y Mariano Camacho: su sobrino Segundo Cuesta, su esposa Camino Cotera y sus hijos Yaiza y Adrián, quienes atendían con una amplia sonrisa, no exenta del nerviosismo vivido momentos antes, al público que solicitaba los chupitos.
La recaudación final de la venta de esos chupitos de la Fiesta del Orujo será distribuida a partes iguales a Cáritas Lebaniega, Cofradía del Aguardiente de Orujo y Vino de Liébana, y a asociaciones con personas discapacitadas.
Como final de fiesta, el público concentrado en la carpa pudo degustar el famoso borono con repinaldas y la actuación del Coro Ronda Requejo.
Más fotos en el facebook de VL.
ORUJERA MARIANO CAMACHO
Los hermanos José y Mariano pasaron el testigo a uno de sus sobrinos, Segundo Camacho y su esposa Camino Cotera. Ambos siguen la tradición de sus antecesores con innovaciones en la fábrica en lo que se refiere a la modernización de la misma, sobre todo en lo que a maquinaria se refiere. En la actualidad produce: Aguardiente de Orujo, Orujo de té, de miel, de higos y Crema de Orujo
En la fábrica existen tres zonas: La primera, el lugar donde fermenta el vino, en las grandes tinas de madera antigua. La segunda, donde se destila el licor, que consta de siete alquitaras. La tercera, donde se embotella, etiqueta y queda listo para poder consumir.
Es una empresa familiar, donde la experiencia y las ganas de hacerlo bien, tienen un gran papel; además presumen de no alterar las cualidades innatas de la uva, el vino y el orujo.
En las instalaciones de Valmeo, disponen de siete alquitaras.
Es el primer año de esta nueva generación familiar, que mantiene la calidad del producto, innovando en nuevas etiquetas y folletos, dando una nueva imagen a la marca.
Primer premio de la Cata de la Fiesta del Orujo 1999
Premio Alquitara de Oro de la Fiesta del Orujo 2001
Premio Alquitara de Oro de la Fiesta del Orujo 2010
(Informa Pepe Redondo. Fotos VL y Pepe Redondo).


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